(para cuatro personas)
·12 placas de pasta con espinacas
·250 grs de queso de cabra fresco
·2 cebolletas
·1 diente de ajo
·6 tomates maduros grandes
·1 berenjena
·2 calabacines pequeños
·2 zanahorias
·unos tallos de apio
·tomillo y romero frescos
·queso rallado para gratinar
·2 cucharadas de mantequilla
·sal y pimienta
·aceite de oliva
-Cocemos las láminas de pasta. Pelar la berenjena, cortarla en dados pequeñitos, añadir una pizca de sal y los dejamos sobre un colador. Raspar las zanahorias y cortarlas en juliana muy fina. Hacemos lo mismo con las cebolletas y los tallos de apio.
-Rehogamos las verduras a fuego suave en un par de cucharadas de aceite de oliva y añadimos un buen pellizco de tomillo desmenuzado y un poquito de orégano. Lavamos los tomates, retiramos la piel y las semillas, se pican y se añaden al sofrito. Damos unas vueltas y cuando comiencen a ablandarse, aderezamos con una pizca de sal y pimienta, tapamos y cocemos unos veinte minutos.
-En otra sartén rehogamos el diente de ajo muy picadito con los dados de berenjena, previamente enjuagados. Despuntamos los calabacines y, sin pelar, los cortamos en daditos pequeños que incorporamos a la sartén. Añadimos un poquito más de hierbas, sal y pimienta y dejamos al fuego hasta que se ablanden las verduras. Las pasamos a un cuenco, bien escurridas, y cuando se enfríen las mezclamos con el queso de cabra desmenuzado.
-Precalentamos el horno a 220º.
Engrasamos una fuente rectangular y forramos el fondo con placas de pasta, cubrimos con una capa de verduras, otra de pasta, más verduras... y así hasta acabar con una de pasta. Cubrimos con la salsa de tomate, espolvoreamos con el queso rallado y repartimos por encima la mantequilla. Horneamos durante media hora aproximadamente, hasta que quede bien dorada.
5 de noviembre de 2005
4 de noviembre de 2005
*pez espada en salsa de pimientos
(para cuatro personas)
·4 medallones gruesos de pez espada
·6 tomates maduros
·3 cebolletas
·1 pimiento verde
·3 pimientos rojos
·2 dientes de ajo
·un manojo de culantro fresco
·1 hoja de laurel
·sal y pimienta negra
·aceite de oliva
-Enjuagamos los pimientos rojos, se pintan con aceite de oliva y se asan en el horno a 200 grados durante cuarenta minutos. Cuando estén tostados, se sacan a una fuente y los tapamos con papel de aluminio para que, al enfriarse, suden y sea más fácil quitarles la piel.
-Mientras, pelamos y quitamos las semillas a los tomates y los cortamos en trozos grandes. Calentamos unas cucharadas de aceite de oliva en una cazuela grande de barro y rehogamos las cebolletas y el pimiento verde cortados en juliana fina. Cuando se ablanden, incorporamos los tomates, subimos el fuego y dejamos que se evapore el agua. Regamos con el vino blanco, reducimos un poquito y agregamos los dientes de ajo y el culantro picados y la hoja de laurel. Tapamos y dejamos que el sofrito se haga a fuego suave durante veinte o treinta minutos, moviendo de vez en cuando para que los tomates se deshagan.
-Doramos los filetes de pescado a fuego vivo, sazonamos con una pizca de sal y pimienta, les damos la vuelta y reservamos al calor. Una vez fríos los pimientos, los pelamos y los cortamos en tiras finitas. Los añadimos al sofrito, metemos también en la salsa los medallones de pescado y dejamos pochar todo junto durante quince o veinte minutos más a fuego suave, agitando despacio la cazuela. Servimos acompañado de una porción de arroz basmati hervido o unas patatas al vapor.
·4 medallones gruesos de pez espada
·6 tomates maduros
·3 cebolletas
·1 pimiento verde
·3 pimientos rojos
·2 dientes de ajo
·un manojo de culantro fresco
·1 hoja de laurel
·sal y pimienta negra
·aceite de oliva
-Enjuagamos los pimientos rojos, se pintan con aceite de oliva y se asan en el horno a 200 grados durante cuarenta minutos. Cuando estén tostados, se sacan a una fuente y los tapamos con papel de aluminio para que, al enfriarse, suden y sea más fácil quitarles la piel.
-Mientras, pelamos y quitamos las semillas a los tomates y los cortamos en trozos grandes. Calentamos unas cucharadas de aceite de oliva en una cazuela grande de barro y rehogamos las cebolletas y el pimiento verde cortados en juliana fina. Cuando se ablanden, incorporamos los tomates, subimos el fuego y dejamos que se evapore el agua. Regamos con el vino blanco, reducimos un poquito y agregamos los dientes de ajo y el culantro picados y la hoja de laurel. Tapamos y dejamos que el sofrito se haga a fuego suave durante veinte o treinta minutos, moviendo de vez en cuando para que los tomates se deshagan.
-Doramos los filetes de pescado a fuego vivo, sazonamos con una pizca de sal y pimienta, les damos la vuelta y reservamos al calor. Una vez fríos los pimientos, los pelamos y los cortamos en tiras finitas. Los añadimos al sofrito, metemos también en la salsa los medallones de pescado y dejamos pochar todo junto durante quince o veinte minutos más a fuego suave, agitando despacio la cazuela. Servimos acompañado de una porción de arroz basmati hervido o unas patatas al vapor.
3 de noviembre de 2005
*tomates rellenos de arroz y anchoas
(para cuatro personas)
·4 tomates grandes, rojos de pulpa firme
·100 grs de arroz de grano largo
·1 cucharada de alcaparras pequeñas
·4 filetes de anchoa en aceite de oliva
·100 grs de queso Mozzarella
·2 dientes de ajo
·un manojo de albahaca fresca
·sal y pimienta negra
·aceite de oliva
-Abrir los tomates, cortándolos por la parte de arriba y, con cuidado de no romperlos, se van vaciando. Los espolvoreamos por dentro con una pizca de sal y se colocan bocabajo sobre un plato. Pasamos la pulpa a un colador para que suelte el agua sobrante.
-Calentar una cucharada de aceite de oliva en un cazo y rehogamos los dos dientes de ajo, sin pelar, y ligeramente machacados. Cuando comiencen a dorarse, añadir el arroz, un poquito de sal y cubrir con agua. Cocer hasta que el grano quede “al dente”. Lo volcamos sobre un escurridor, refrescamos bajo el grifo y dejamos enfriar.
-Troceamos la mozzarella y las anchoas bien escurridas de su aceite. Las pasamos a un cuenco y agregamos también las alcaparras, la pulpa de los tomates en trocitos pequeños y el arroz. Mezclar bien y rectificar de sal. Sazonamos con pimienta negra recién molida y agregamos un buen puñado de hojas de albahaca picadas y un chorrito de aceite de oliva.
-Precalentar el horno a 190 grados.
Escurrimos los tomates y los rellenamos con el arroz. Se tapan con su caperuza y antes de meterlos en el horno los rociamos con un poquito más de aceite. Horneamos durante media hora aproximadamente, vigilando que no se ablanden demasiado. Servimos templados o fríos, acompañados de una ensalada.
·4 tomates grandes, rojos de pulpa firme
·100 grs de arroz de grano largo
·1 cucharada de alcaparras pequeñas
·4 filetes de anchoa en aceite de oliva
·100 grs de queso Mozzarella
·2 dientes de ajo
·un manojo de albahaca fresca
·sal y pimienta negra
·aceite de oliva
-Abrir los tomates, cortándolos por la parte de arriba y, con cuidado de no romperlos, se van vaciando. Los espolvoreamos por dentro con una pizca de sal y se colocan bocabajo sobre un plato. Pasamos la pulpa a un colador para que suelte el agua sobrante.
-Calentar una cucharada de aceite de oliva en un cazo y rehogamos los dos dientes de ajo, sin pelar, y ligeramente machacados. Cuando comiencen a dorarse, añadir el arroz, un poquito de sal y cubrir con agua. Cocer hasta que el grano quede “al dente”. Lo volcamos sobre un escurridor, refrescamos bajo el grifo y dejamos enfriar.
-Troceamos la mozzarella y las anchoas bien escurridas de su aceite. Las pasamos a un cuenco y agregamos también las alcaparras, la pulpa de los tomates en trocitos pequeños y el arroz. Mezclar bien y rectificar de sal. Sazonamos con pimienta negra recién molida y agregamos un buen puñado de hojas de albahaca picadas y un chorrito de aceite de oliva.
-Precalentar el horno a 190 grados.
Escurrimos los tomates y los rellenamos con el arroz. Se tapan con su caperuza y antes de meterlos en el horno los rociamos con un poquito más de aceite. Horneamos durante media hora aproximadamente, vigilando que no se ablanden demasiado. Servimos templados o fríos, acompañados de una ensalada.
2 de noviembre de 2005
*judías verdes estofadas con albóndigas
(para cuatro personas)
·750 grs de judías verdes planas
·2 tomates maduros
·2 vasos de caldo de carne
·1 vaso de vino blanco seco
·una rebanada de pan
·1 docena de almendras crudas
·2 hojas de laurel
·3 dientes de ajo
·perejil fresco
·sal y pimienta negra en grano
PARA LAS ALBÓNDIGAS :
·300 grs de carne de pollo picada
·miga de pan
·2 cucharadas de leche
·1 clara de huevo
·sal, pimienta y nuez moscada
·harina
·aceite
-Limpiar y trocear las judías verdes. Quitamos la piel a los ajos y se fríen enteros con las almendras, la rebanada de pan y un puñado de perejil picado. Doramos bien y se pasan a un mortero, añadimos una pizca de sal y trituramos.
-En una cazuela grande calentamos un par de cucharadas del aceite del sofrito. Incorporamos las judías verdes, los tomates pelados y troceados y el majado de almendras desleído con el vino blanco. Agregamos las hojas de laurel y los granos de pimienta. Bañamos con el caldo de carne, tapamos y cocemos a fuego medio hasta que las judías estén casi hechas. Vigilar de vez en cuando para que el guiso no quede seco.
-Mezclamos la carne de pollo con la miga de pan mojada en leche. Agregamos la clara de huevo, sazonar con sal y una pizca de pimienta y nuez moscada. Vamos formando bolitas de tamaño mediano, que pasamos brevemente por harina. Freímos a fuego vivo para que se doren por fuera y queden jugosas por dentro.
-Se van sacando a escurrir sobre papel absorbente y cuando las judías estén casi hechas, incorporamos las albóndigas al guiso y movemos despacio. Añadimos un poco más de caldo o de agua, tapamos y dejamos al fuego diez minutos más para que se haga todo junto.
·750 grs de judías verdes planas
·2 tomates maduros
·2 vasos de caldo de carne
·1 vaso de vino blanco seco
·una rebanada de pan
·1 docena de almendras crudas
·2 hojas de laurel
·3 dientes de ajo
·perejil fresco
·sal y pimienta negra en grano
PARA LAS ALBÓNDIGAS :
·300 grs de carne de pollo picada
·miga de pan
·2 cucharadas de leche
·1 clara de huevo
·sal, pimienta y nuez moscada
·harina
·aceite
-Limpiar y trocear las judías verdes. Quitamos la piel a los ajos y se fríen enteros con las almendras, la rebanada de pan y un puñado de perejil picado. Doramos bien y se pasan a un mortero, añadimos una pizca de sal y trituramos.
-En una cazuela grande calentamos un par de cucharadas del aceite del sofrito. Incorporamos las judías verdes, los tomates pelados y troceados y el majado de almendras desleído con el vino blanco. Agregamos las hojas de laurel y los granos de pimienta. Bañamos con el caldo de carne, tapamos y cocemos a fuego medio hasta que las judías estén casi hechas. Vigilar de vez en cuando para que el guiso no quede seco.
-Mezclamos la carne de pollo con la miga de pan mojada en leche. Agregamos la clara de huevo, sazonar con sal y una pizca de pimienta y nuez moscada. Vamos formando bolitas de tamaño mediano, que pasamos brevemente por harina. Freímos a fuego vivo para que se doren por fuera y queden jugosas por dentro.
-Se van sacando a escurrir sobre papel absorbente y cuando las judías estén casi hechas, incorporamos las albóndigas al guiso y movemos despacio. Añadimos un poco más de caldo o de agua, tapamos y dejamos al fuego diez minutos más para que se haga todo junto.
1 de noviembre de 2005
*cordero guisado con patatas y aceitunas
(para cuatro personas)
·una paletilla de cordero
·3 cebolletas medianas
·2 tallos de apio
·4 zanahorias
·1 puerro
·2 patatas grandes
·3 cucharadas de aceitunas verdes sin hueso
·unas ramitas de romero
·una cucharada de salsa Perrins
·2 vasos de caldo de carne o verduras
·2 cucharadas de harina
·una cucharada de mantequilla
·sal y pimienta negra en grano
·aceite de oliva
-Pedimos en la carnicería que nos deshuesen la paletilla y la troceen. Retiramos la grasa, salpimentamos y se pasan por harina. Pelar las patatas, partirlas en rodajas de grosor mediano y reservar. Hacemos lo mismo con las zanahorias y el puerro. Cortar las cebolletas y los tallos de apio limpios de hebras en gajos finos.
-Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva en la cazuela y se doran a fuego vivo un par de minutos, de modo que la carne quede doradita. Incorporar las cebolletas y los tallos de apio, las zanahorias y el puerro. Movemos para que se mezclen bien los sabores y rehogamos todo junto cinco minutos más.
-Precalentamos el horno a 190 grados.
Pasamos todo lo de la cazuela a una fuente de barro grande, añadimos las aceitunas y colocamos por encima las rodajas de patata. En un cuenco mezclamos la salsa Perrins con el caldo y el romero desmenuzado y lo volcamos todo sobre las patatas. Repartir por encima la mantequilla en bolitas y horneamos durante una hora y cuarto aproximadamente. Comprobamos que la carne está tierna y tapamos con papel de aluminio. Lo dejamos reposar un cuarto de hora dentro del horno apagado para que se mezclen los jugos.
·una paletilla de cordero
·3 cebolletas medianas
·2 tallos de apio
·4 zanahorias
·1 puerro
·2 patatas grandes
·3 cucharadas de aceitunas verdes sin hueso
·unas ramitas de romero
·una cucharada de salsa Perrins
·2 vasos de caldo de carne o verduras
·2 cucharadas de harina
·una cucharada de mantequilla
·sal y pimienta negra en grano
·aceite de oliva
-Pedimos en la carnicería que nos deshuesen la paletilla y la troceen. Retiramos la grasa, salpimentamos y se pasan por harina. Pelar las patatas, partirlas en rodajas de grosor mediano y reservar. Hacemos lo mismo con las zanahorias y el puerro. Cortar las cebolletas y los tallos de apio limpios de hebras en gajos finos.
-Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva en la cazuela y se doran a fuego vivo un par de minutos, de modo que la carne quede doradita. Incorporar las cebolletas y los tallos de apio, las zanahorias y el puerro. Movemos para que se mezclen bien los sabores y rehogamos todo junto cinco minutos más.
-Precalentamos el horno a 190 grados.
Pasamos todo lo de la cazuela a una fuente de barro grande, añadimos las aceitunas y colocamos por encima las rodajas de patata. En un cuenco mezclamos la salsa Perrins con el caldo y el romero desmenuzado y lo volcamos todo sobre las patatas. Repartir por encima la mantequilla en bolitas y horneamos durante una hora y cuarto aproximadamente. Comprobamos que la carne está tierna y tapamos con papel de aluminio. Lo dejamos reposar un cuarto de hora dentro del horno apagado para que se mezclen los jugos.
31 de octubre de 2005
*garbanzos con arroz y calabaza
(para cuatro personas)
·250 grs de garbanzos lechosos
·un trozo grande de calabaza dulce
·una tacita de arroz
·2 zanahorias
·1 puerro
·2 tomates maduros
·2 cebolletas
·1 diente de ajo
·1 hoja de laurel
·3 clavos de olor
·1 cucharadita de pimentón dulce
·caldo de verduras
·sal y pimienta
·aceite de oliva
-La víspera, ponemos a remojar los garbanzos. En el momento de prepararlos, se escurren, se enjuagan y se pasan a una olla con las zanahorias peladas, una cebolleta con los clavos pinchados, la hoja de laurel y una pizca de sal. Cubrimos con agua templada y ponemos al fuego hasta que estén tiernos, sin deshacerse, ya que luego tendrán que cocer media hora más.
-Pelamos la calabaza y retiramos las pipas. La cortamos en tacos medianos, enjuagamos y reservamos. Pelamos y picamos muy menudos el puerro, las otras dos cebolletas y el diente de ajo. Calentamos un chorrito de aceite en una cazuela y los sofreímos. Salteamos y dejamos que se hagan a fuego suave. Cuando estén transparentes, incorporamos los tomates rallados, una pizca de sal y pimienta y rehogamos sin tapar. Cuando el sofrito haya reducido un poco, apartamos.
-Escurrimos los garbanzos y los volvemos a pasar a la olla. Incorporamos los trozos de calabaza y el sofrito. Cubrimos con el caldo de verduras caliente y ponemos de nuevo al fuego. Cuando comience a hervir, añadimos el arroz, rectificamos de sal y cocemos durante veinte minutos más o menos, hasta que el grano esté hecho, controlando que el potaje no quede demasiado seco. Servimos bien caliente acompañado de unos taquitos de jamón rehogados o un huevo duro picado por encima y un chorrito de aceite de oliva crudo.
·250 grs de garbanzos lechosos
·un trozo grande de calabaza dulce
·una tacita de arroz
·2 zanahorias
·1 puerro
·2 tomates maduros
·2 cebolletas
·1 diente de ajo
·1 hoja de laurel
·3 clavos de olor
·1 cucharadita de pimentón dulce
·caldo de verduras
·sal y pimienta
·aceite de oliva
-La víspera, ponemos a remojar los garbanzos. En el momento de prepararlos, se escurren, se enjuagan y se pasan a una olla con las zanahorias peladas, una cebolleta con los clavos pinchados, la hoja de laurel y una pizca de sal. Cubrimos con agua templada y ponemos al fuego hasta que estén tiernos, sin deshacerse, ya que luego tendrán que cocer media hora más.
-Pelamos la calabaza y retiramos las pipas. La cortamos en tacos medianos, enjuagamos y reservamos. Pelamos y picamos muy menudos el puerro, las otras dos cebolletas y el diente de ajo. Calentamos un chorrito de aceite en una cazuela y los sofreímos. Salteamos y dejamos que se hagan a fuego suave. Cuando estén transparentes, incorporamos los tomates rallados, una pizca de sal y pimienta y rehogamos sin tapar. Cuando el sofrito haya reducido un poco, apartamos.
-Escurrimos los garbanzos y los volvemos a pasar a la olla. Incorporamos los trozos de calabaza y el sofrito. Cubrimos con el caldo de verduras caliente y ponemos de nuevo al fuego. Cuando comience a hervir, añadimos el arroz, rectificamos de sal y cocemos durante veinte minutos más o menos, hasta que el grano esté hecho, controlando que el potaje no quede demasiado seco. Servimos bien caliente acompañado de unos taquitos de jamón rehogados o un huevo duro picado por encima y un chorrito de aceite de oliva crudo.
30 de octubre de 2005
*bizcocho de ciruelas al oporto
(para cuatro personas)
·3 huevos
·5 ciruelas rojas maduras
·150 grs de azúcar moreno
·160 grs de harina
·1 cucharadita de levadura
·1 copita de Oporto
·clavo molido
·1 palo de canela
·150 grs de mantequilla + una cucharada
·una pizca de sal
-Quitar la piel a las ciruelas, se abren por la mitad y se les retira el hueso. Calentamos la cucharada de mantequilla en una sartén grande, y cuando esté fundida, colocamos las ciruelas bocabajo y añadimos el palo de canela y una pizca de clavo molido. Bañamos con el Oporto, tapamos y, con el fuego al mínimo, dejamos cocer durante un cuarto de hora. Si vemos que quedan un poco secas, podemos agregar un par de cucharadas de agua.
-En un cuenco grande, tamizar la harina con la levadura. Hacemos un hueco en el centro y añadimos los tres huevos ligeramente batidos y el azúcar. Derretimos la mantequilla y la incorporamos al resto de ingredientes. Sacamos las ciruelas del almíbar, escurrimos bien y reservamos el jugo que han soltado. Las pasamos ligeramente por harina y se añaden a la masa del bizcocho. Trabajamos a mano, despacio para que la fruta no se deshaga.
-Precalentar el horno a 180 grados.
Engrasamos un molde redondo y espolvoreamos con harina. Rellenamos con la mezcla y cocemos durante cuarenta o cuarenta y cinco minutos, comprobando con un cuchillo que está cuajado antes de sacarlo. Lo desmoldamos y se deja enfriar unos minutos sobre una rejilla. Cuando esté templado, pinchamos la superficie y lo “emborrachamos” con el jugo de las ciruelas.
-Este bizcocho queda mejor si se toma recién hecho, antes de que se enfríe completamente. Se puede servir solo o acompañado de un helado de vainilla.
·3 huevos
·5 ciruelas rojas maduras
·150 grs de azúcar moreno
·160 grs de harina
·1 cucharadita de levadura
·1 copita de Oporto
·clavo molido
·1 palo de canela
·150 grs de mantequilla + una cucharada
·una pizca de sal
-Quitar la piel a las ciruelas, se abren por la mitad y se les retira el hueso. Calentamos la cucharada de mantequilla en una sartén grande, y cuando esté fundida, colocamos las ciruelas bocabajo y añadimos el palo de canela y una pizca de clavo molido. Bañamos con el Oporto, tapamos y, con el fuego al mínimo, dejamos cocer durante un cuarto de hora. Si vemos que quedan un poco secas, podemos agregar un par de cucharadas de agua.
-En un cuenco grande, tamizar la harina con la levadura. Hacemos un hueco en el centro y añadimos los tres huevos ligeramente batidos y el azúcar. Derretimos la mantequilla y la incorporamos al resto de ingredientes. Sacamos las ciruelas del almíbar, escurrimos bien y reservamos el jugo que han soltado. Las pasamos ligeramente por harina y se añaden a la masa del bizcocho. Trabajamos a mano, despacio para que la fruta no se deshaga.
-Precalentar el horno a 180 grados.
Engrasamos un molde redondo y espolvoreamos con harina. Rellenamos con la mezcla y cocemos durante cuarenta o cuarenta y cinco minutos, comprobando con un cuchillo que está cuajado antes de sacarlo. Lo desmoldamos y se deja enfriar unos minutos sobre una rejilla. Cuando esté templado, pinchamos la superficie y lo “emborrachamos” con el jugo de las ciruelas.
-Este bizcocho queda mejor si se toma recién hecho, antes de que se enfríe completamente. Se puede servir solo o acompañado de un helado de vainilla.
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